Lo que me dejó el NaNoWriMo

Ya ha pasado más de 20 días de terminado el NaNoWriMo, sin embargo pasó mucho más desde que dejé de escribir para esta maratón de escritura.
¿Qué pasó? Si estuvieron leyendo mis entradas anteriores, podrán notar que empezó siendo un éxito. Si bien estaba justa de tiempo e iba un poco atrás de la meta diaria, llevaba un buen ritmo. El problema fue cómo encaré la escritura.

Para decirles de forma resumida cómo empezó todo, tengo que contarles que alrededor del 10 de octubre recordé la existencia del NaNoWriMo y consideré participar, porque nunca había tenido tiempo para hacerlo. Si bien este año también tenía los horarios justos, con esfuerzo lo podía lograr. Fue ese día que empecé a buscar consejos y videos que hablaran del NaNoWriMo. Así es como llegué a los videos de Javier Miró de #ObjetivoNaNoWriMo que me fueron muy útiles.
Los videos me permitieron armarme un plan de escritura y también organizar el resto de mi octubre para quitar todos los compromisos que me fueran posibles de noviembre y así tener más tiempo para dedicarle a la escritura. Pero algo no funcionó. ¿Seguí los consejos de Javier Miró? Casi todos. ¿Los consejos eran errados? En absoluto.
¿Entonces?

En el momento que decidí participar del NaNoWriMo decidí que iba a encarar la novela que iba a escribir, como escritora brújula. Algo totalmente nuevo para mí porque soy 100% mapa, pero no veía cómo era posible encararlo como escritora mapa cuando lo escencial del NaNoWriMo era "escribir, sin importando la calidad pero sí la cantidad". Cuando llegué a los videos de Javier Miró descubrí que él recomendaba realizar la escritura como escritor mapa. La estrategia era utilizar el mes de octubre para preparar todo el material, investigación y escaleta completa; así cuando llegara noviembre, solo nos dedicábamos a escribir sobre lo ya planeado. ¡He aquí mi error! Mi escaleta y mi investigación no estuvo 100% completa y eso hizo que el contenido cambiara e incluso fuera incorrecto.

El tiempo dedicado a #ProyectoOscuridad en el NaNoWrimo fue todo lo contrario a tiempo perdido. Adelanté sobre la novela, supe cómo quería escribirla, qué quería contar, armé una estructura general de la historia y lo más importante: entendí todo lo que tenía que investigar y me puse manos a la obra con eso.
En conclusión, mi NaNoWriMo terminó siendo mitad escritura, mitad investigación. ¿En qué perdí? En nada. Si bien el resultado estricto del NaNoWriMo fue ¡un desastre!, estoy muy contenta de haber encarado la escritura para tener muchas cosas claras.

¿Qué sigue ahora? Si bien todo lo que escribí no va a ser desechado, sí hay un montón que tiene que ser re-escrito. Lo que voy a hacer ahora es dar un paso atrás y volver al comienzo: voy a encarar la novela como escritora mapa. Voy a planear cada detalle para que nada se salga de control, voy a terminar la investigación y recién ahí voy a escribir "casi" desde cero de nuevo.

¡Gracias por leerme! Que tengan un feliz fin de año y un mejor comienzo.

A mitad de carrera del NaNoWriMo

Si bien la mitad del mes ya pasó, vengo a contarles un poco cómo me fue en la primera mitad de noviembre con el reto.

Empecé con gran impulso. El 1 de noviembre de madrugada no pensaba escribir, pero tuve tiempo y lo hice.Así fue como, si bien para la web del NaNoWriMo yo iba atrasada con mi meta diaria (porque escribía luego de las 12 de la noche como si fuera el día anterior, y porque un día a la semana no podía escribir), sí estaba cumpliendo mi meta diaria establecida por mí.
Es así como, la primer semana, a pesar de tener buenos días y malos días con respecto a la escritura, cumplí mi meta semanas y eso me habilitó mi primera microrecompensa.

Pasada la primera semana, todo se descontroló. Tuve poco tiempo para escribir, pasé por un sentimiento de síndrome del impostor y fue un inicio de segunda semana bastante bajón. Para el 3° o 4° día de la segunda semana, ya sabía que no iba a llegar a la meta de la semana 2. Pero pasó algo.
Pasaron varias cosas en mi vida, alejadas de la escritura, que me hicieron estar muy alegre, y eso aumentó mi confianza en todos los campos. Con eso me animé a hacer dos cosas importantes con respecto a #ProyectoOscuridad: confiárselo a dos escritoras amigas que adoro y admiro para que me dieran los consejos adecuados y decidirme a investigar más profundamente para la novela. Porque este segundo punto, fue parte de lo que llevó a mi síndrome del impostor: ¿quién sos vos para molestar gente y preguntarle cosas para escribir tu novela? ¿tan especial te crees?
En ese proceso, descubrí el verdadero sentido de escribir esta novela y por qué valía la pena luchar por ella.

¡Ah sí! ¿Cómo va el NaNoWriMo? A estas alturas mal, pero no me importa porque el motivo del NaNo era es avanzar con mi novela, y aunque no es en cantidad de palabras, igual lo estoy haciendo. Espero poder dedicarle a este mes, más días para escribir, pero no voy a buscar un ritmo diario para llegar a las 50 mil palabras.

A fin de mes les cuento cómo terminó todo esto... ¡nos leemos!

Previa al NaNoWriMo

¿Preparada? No. ¿Nerviosa? Sí.
Mañana comienza en NaNoWriMo y mis fichas de personajes no están terminadas, no tengo todos los capítulos definidos y mi escaleta no está completa. ¿Pero voy a deprimirme por eso? Sí. ¡No!

Mi meta principal de este NaNoWriMo no es llegar a las 50 mil palabras (aunque no estaría para nada mal conseguirlo), sino "cambiar el chip": dedicarle el tiempo a escribir como nunca le dediqué y poder llevar mi mente a otro lugar, para poder salir del estrés actual en mi vida.

Igualmente a pesar de que faltan horas nada más para que comience noviembre, yo aún sigo investigando sobre diversos asuntos para hacer la historia más rica, más real. Y probablemente la investigación siga incluso mientras escribo. ¿Alguien pensó que esto ya es suficientemente difícil como para que yo le siga agregando tareas? Sí, yo también lo pensé.
Pero ya está, no más excusas, no hay más octubre para seguir organizando mis actividades. Las que no pude esquivar quedarán para noviembre y veré como acompaso el NaNo con ellas.

¡Que la suerte me acompañe y todo salga lo mejor que pueda salir! Fuera ley de Murphy

Reseña: Bajo la misma estrella de John Green

Hoy les comparto otra reseña de un libro que influyó en mi a la hora de escribir Proyecto Oscuridad. Tal vez es el que lo hizo de forma más indirecta, pero me dejó fuertes mensajes que fueron influencia para lo que años más tarde decidí empezar a escribir.


Título: Bajo la misma estrella
Autor: John Green
Fecha de publicación: 10 de enero de 2012
Año:2012


Sinopsis: A Hazel y a Gus les gustaría tener vidas más corrientes. Algunos dirían que no han nacido con estrella, que su mundo es injusto. Hazel y Gus son solo adolescentes, pero si algo les ha enseñado el cáncer que ambos padecen es que no hay tiempo para lamentaciones, porque, nos guste o no, solo existe el hoy y el ahora. Y por ello, con la intención de hacer realidad el mayor deseo de Hazel - conocer a su escritor favorito -, cruzarán juntos el Atlántico para vivir una aventura contrarreloj, tan catártica como desgarradora. Destino: Amsterdam, el lugar donde reside el enigmático y malhumorado escritor, la única persona que tal vez pueda ayudarles a ordenar las piezas del enorme puzle del que forman parte...



Descubrí esta novela mucho antes que se estrenara la película, pero decidí leerla pocos días antes de ir a verla. Al haber leído esta historia hace tanto tiempo, no la tengo completamente fresca, pero no vengo a hacer una reseña detallada; mi reseña es sobre lo que me dejó y las impresiones que me llevé. Y eso no lo voy a olvidar.

Ésta es una historia de personajes, y si bien suele ser encasillada en un drama romántico, pienso que es mucho más que eso. Nuestros protagonistas son Hazel y Gus, ambos viven con cáncer y luchan contra él. Hazel y Gus tienen mucha química y se enamoran. Entonces, ¿cómo no es un drama romántico? "Bajo la misma estrella" es un libro que trata de sueños y de esperanzas. Con este libro no solamente vamos a llorar, sino que vamos a reír y a pesar de las complicadas circunstancias, podemos creer que la vida puede ser muy buena.
Los personajes tienen vida. Son tan humanos y tan reales que uno logra simpatizar enseguida con ellos. Pero sobre todo, la novela no solo se enfoca en los malos momentos que pasan (porque sí, los hay) sino en las locuras adolescentes que viven. Es la historia más feliz que se puede dar en un ambiente tan caótico, de dolor y pérdida.

No puedes elegir si van a hacerte daño en este mundo, pero sí puedes elegir quién te lo hace.

Este libro me encantó como lectora, pero también me enseñó como escritora. Me enseñó que con unos buenos personajes, se puede hacer una gran historia sin necesidad de que la historia sea extremadamente compleja (no estoy menospreciando la novela ni mucho menos, pero repito que es una historia de personajes). Lo que más destaco es el poder de generar desesperación, tristeza y a la misma vez alegría y amor en el lector. Sufrir y seguir peleando. Llorar y luego reír.

Eso es parte de lo que me gusta del libro, de alguna manera. Representa la muerte con sinceridad. Mueres en medio de tu vida, en medio de una frase.

Aquellas obras que me inspiran también me generan un miedo: copiar. Todos estamos bien con "esta historia se parece a esta otra" pero otra cosa es "esta historia es idéntica a esta otra". Y nadie quiere eso. Ni lectores, ni escritores. Es por eso que siempre estoy en la lucha de mantener la esencia de lo que me llevó a escribir esa historia, pero hacerla lo más diferente posible a la obra que me inspiró.
Siempre que lees un folleto o un sitio web sobre el cáncer o lo que sea, enumeran la depresión entre los efectos secundarios. Pero, de hecho, la depresión no es un efecto secundario del cáncer. La depresión es un efecto secundario de la muerte.

Espero les haya gustado esta reseña. Si leyeron el libro cuéntenme qué les pareció y si no espero le den una oportunidad, es mucho más de lo que se imaginan, es mucho más de lo que yo les pueda contar.

Reseña: Veo una voz de Oliver Sacks

Cuando abrí el blog, no era la idea hacer reseñas de libros. Pero luego me pareció una idea interesante comentarles sobre determinados libros que me inspiraron en mis escritos. Así que, si bien les voy a contar de qué va el libro y mi opinión, también quiero compartirles una reflexión más profunda de lo que me dejó el libro.
Por eso hoy empiezo con "Veo una voz" de Oliver Sacks.


Título: Veo una voz
Autor: Oliver Sacks
Fecha publicación: 1989
Páginas: 272

Sinopsis: Con su pasión y curiosidad habituales, Oliver Sacks se interna en el insondable silencio de los sordos profundos, de aquellos que han nacido sin uno de los sentidos básicos para el conocimiento, para la articulación del lenguaje y, por ende, del pensamiento. Pero este viaje al país del silencio, como todos los que emprende Sacks, será una jornada llena de descubrimientos. Y el lector conocerá así la historia de los sordos, los estragos que han causado los «oralistas», los defensores del lenguaje oral frente al de señas, y sabrá de la existencia de una comunidad que existió durante más de dos siglos en Martha’s Vineyard, Massachusetts, y en la que había una forma de sordera hereditaria y todos aprendían a hablar por señas. Y así, los que podían oír eran «bilingües», y podían pensar y hablar de viva voz y también en el lenguaje de señas, y había un intercambio libre y pleno entre oyentes y sordos. Porque, para el autor, el lenguaje de señas no es una mera traducción de las lenguas habladas, sino un idioma único y alternativo, tan complejo, tan rico y tan efectivo para el pensamiento y la transmisión de la cultura como las diferentes lenguas de los oyentes. Una obra hermosa y conmovedora, un viaje fascinante al corazón de una tierra muy extraña y una provocativa meditación sobre la comunicación, la biología y la cultura.



Este libro llegó a mí momentos más tarde de que decidiera ponerme a escribir Proyecto Oscuridad. Hace un par de años había leído otro libro de Oliver Sacks y siempre me quedó el debe de seguir leyendo su obra. A esto le sumamos que el tema del lenguaje de señas siempre me pareció intrigante y es una meta en mi vida aprenderlo. Con estos tres grandes motivos para leer Veo una voz, dejé a un lado el libro que leía en ese momento y comencé con éste.

Nunca

Nunca digas "nunca", me dijeron. Pero nunca lo aplicaron. Nunca digas "nunca", me dijeron. Pero nunca lo cumplieron. "Nunca" era una palabra tan usada por ustedes, que la contradicción de nunca decir "nunca", nunca quedó más alejada. Nunca me enseñaron qué era lo correcto pero nunca dudaron en aplicarme el castigo por nunca saber cuál era el camino correcto. Nunca supieron felicitarme por las buenas acciones, porque hacer lo bueno nunca se duda, porque hacer lo bueno nunca merece recompensa. Pero nunca se arrepintieron por los golpes que recibí aunque ustedes fueran los equivocados. ¡No! Ustedes nunca se equivocan. Ustedes nunca lo piensan dos veces, ustedes nunca dejan lugar a la duda porque ustedes nunca demuestran debilidad. Nunca miran a ambos lados antes de cruzar la calle, porque los vehículos se detendrán para ustedes. Nunca escuchan a otras personas, porque los otros nunca tendrán nada bueno para decir. Nunca hacen el bien, porque nunca hacen el mal. Nunca demuestran amor, porque nunca están presentes. Nunca vuelvan a decir que nunca diga "nunca", porque nunca les creí.